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Yaoska Tijerino
Treinta veces Isha / Poesía reunida (1997-2009) Un debut editorial de inusitado peso, tanto en el sentido físico –pues se trata de un volumen de 425 páginas – como estético, debido a la alta calidad de los poemas. Con este libro Yaoska Tijerino Espinosa (Managua, 1979) revela la solidez y la feracidad de su numen: virtudes que no se combinan con frecuencia. Estudiosa de vocación, Tijerino traslada la carga de erudición a sus escritos, sin que por ello se vuelvan herméticos. El proceso mismo de la escritura es uno de los ejes –quizá el principal– de su existencia y su labor literaria. A veces sobre personas dadas a abismarse en la lectura se dice que tienen sangre de tinta; pues para Yaoska la tinta y la sangre se trasmutan con facilidad una en otra, por eso habla de su “carne adolorida y roja / remojada en palabras hechas vino”. En Treinta veces Isha el enfoque de género está muy presente, si bien no se manifiesta en su faceta sociológica más obvia, como referirse, por ejemplo, al maltrato intrafamiliar o la maternidad forzada. Numerosos textos están sustentados en las reflexiones sobre la identidad genérica y la condición de mujer de la propia autora, inquiridas con audaz sofisticación. El replanteamiento del mito fundacional de la caída se ha vuelto un tema frecuente en las letras nicas. Rubí Arana en su “Estudio sobre Eva”, del poemario Homenaje a la Tierra (Miami, EE.UU.: Proyecto II, 2008) presenta el consabido mordisco a la manzana como la prefiguración del reino de Atenea, diosa de la sabiduría y la victoria. Yaoska Tijerino, con una visión menos festiva, hace la misma escogencia. Su Eva/Isha prefiere “llorar la eternidad entera / entre espinas de actualización / que construirse un reino perfecto / entre inconscientes corderos”. Helena Ramos Brevísima reseña
En Treinta veces Isha de Yaoska Tijerino, he disfrutado el gozo que le imprime ella al poema; su libertad de creación, su estilo sugiriendo la forma. Son poemas seguros, serenos, maduros, inteligentes, redondos y concisos. Me alegran porque son escritos con gracia y como en mis poemas, encuentro una música según la emoción y sus tonalidades. Isolda Hurtado Agosto 2010 Para Yaoska Tijerino
En sus manos LECTURA DE UNA VOZ REVELADORA Emoción primigenia, búsqueda expresiva, logro experimental y, sobre todo, conciencia de mujer —asistida por la cultura— advierto en Treinta veces Isha: Compilación selectiva y auténtico recuento de Yaoska Tijerino durante trece años de vivencia poética. En vías de evolución hacia la madurez definitiva, su voz se ha concretado en poemas centrípetos y centrífugos; "Las letras del paraíso" son un ejemplo de los primeros, aparte de constituir hallazgos admirables; "Las Delicias", "Tío" e "Inés" figuran entre los segundos. Yo me he alegrado mucho al encontrar y disfrutar la revelación de su voz. Que la siga proyectando y depurando le desea sinceramente, Jorge Eduardo Arellano Managua, 6 de Abril, 2010 (END 08/07/2010) "Yaoska hace una poesía como si fuera un acecho a su ingenuidad iluminada. Una poesía que está llevada con natural acierto en su mundo primigenio. Sus experiencias no pueden ser muchas; sin embargo lo que ella ve, toca, prueba, recoge y prefiere no le agrega después nada que no sean las propias predilecciones de su gesto poético, como quien canta con gracia una canción que le gusta. Lo que a mí me sorprende mucho, es que me da la sensación que en un poema suyo las palabras están tan frescas como si las estuviera haciendo con sus manos".
Fermando Silva E. (END 02/01/1999) “Yaoska Tijerino ya se ha situado mucho más allá de ser una sólida promesa de las letras nicaragüenses (dicho así, sin separación alguna entre “letras masculinas” o “letras femeninas”), pese a su corta edad”.
Luis Rocha Urtecho (END 07/01/2000) “El Poema a Pasos, de Yaoska Tijerino puede servir como ejemplo de la reflexión crítica sobre el poema, el fuego de la creación y el agua que purifica. La poesía es aquí sacrificio, es “Desempacar las venas / y extenderlas sobre el camino / como rieles humeantes””.
Nicasio Urbina (Novísimos, 2006) “…la poesía como acción redentora en Yaoska Tijerino.”
Francisco Ruiz Udiel (Hispamerica 2008) “Yaoska Tijerino: lúcidos enigmas, rigurosas añoranzas. Al margen de grupos, corrientes y polémica... alzó su clara, amarga, serena voz, que se unió al conjunto heterogéneo de las poetas del 90... Es una poeta inasible, de lenguaje claro e imágenes esquivas, repentinas, desasosegadas. Aunque sus poemas prácticamente no se prestan a la clasificación argumental -eso de habla sobre tal cosa- entre los temas en los cuales más insiste está el oficio poético interpretado como una búsqueda de la esencia, el pasado en calidad de venero de legados culturales y la tensión ente el ser y el parecer, el yo y los otros”.
Helena Ramos (7 Días) “Creo conocer el punto exacto donde nacieron Yaoska Tijerino Espinosa y su poesía. Desde entonces he podido contemplar cómo discurren, en planos paralelos, su vida y su poesía. También he mirado las contracorrientes y los rápidos de su vida y su poesía. Su vida y su poesía, aquí contenidas, sopesadas, ya calcadas en TREINTA VECES ISHA: - libro en el que Yaoska compendia los primeros treinta años de su vida y, vela sus armas, para armarse escritora, esta vez, ante el mundo – nos anuncia para ella un largo y venturoso camino. Me llena de emoción no tener la certeza de precisar el punto exacto donde desembocarán las dos. De lo que sí estoy convencido es de que, en Yaoska Tijerino Espinosa, Nicaragua tiene a una nueva Embajadora de la poesía en los Estados Unidos...”
Francisco Javier León. Enero – 2010. “Entre las nuevas generaciones de poetas, Yaoska Tijerino E., sorprende al lector por la fecundidad de temas abordados y por la novedad de su palabra: precisa y expresiva. Es notorio en ella, la temática y cuido del instrumento de la comunicación, es decir, hace poesía y fortalece la lengua, no quebranta sus convenciones”.
Francisco Arellano Oviedo Me queda la palabra
ISHA, EVA: AVE, LA MUJER Luis Rocha (Fragmento) El libro, dividido en tres tomos, es unitariamente el itinerario literario de Yaoska, y de las muy propias predilecciones de su gesto poético. La ingenuidad ha sido sustituida por la originalidad iluminada. Esto le permite cantar como más le gusta mientras se consuma como alfarera (...). Cuenta ya con mayor diversidad de temas y mayor seguridad al abordarlos. Está en su hora. La hora en que perseguir una forma es el eterno reto para la estilística, puesto que la labor del minuto es permanente. En definitiva, Eva ya es un Ave. Luis Rocha Urtecho Leído en la presentación Treinta veces Isha Biblioteca del Banco Central de Nicaragua 9 de abril, 2010. Datos biográficos y curriculares de Yaoska Auxiliadora Tijerino
Por Francisco Arellano Oviedo Yaoska Auxiliadora Tijerino Espinosa, nació en Managua el 26 de septiembre de 1979, en el seno de una familia de ganaderos; cumiche entre siete hermanos (...). Hija de Juan Tijerino Fajardo y Piedad Espinosa de Tijerino. Aprendió las primeras letras, cursó la primaria y los primeros años de la secundaria en Boaco. En el colegio Teresiano de Managua, a donde vino de 14 años, se bachilleró. De 16 años viajó dos veces a Alemania y permaneció durante temporadas de tres meses, en 1995 y 1996, respectivamente. En 1998, fue enviada por sus padres a Estados Unidos para perfeccionar el inglés, lo hizo en la Universidad Católica de los jesuitas Saint Louis University de Missouri. En 2002, (...) se graduó con calificaciones magna cum laude para una doble licenciatura en Inglés y Ciencias de la Comunicación. Recibió cursos de Teología y Sagrada Escritura en la universidad ya mencionada. En su ciudad natal, fue cofundadora del grupo “Macuta”. En Tulane University, obtuvo la maestría en Literatura del siglo de oro español, 2004, y continuó en esta Universidad los estudios de doctorado en Literatura Hispanoamericana. Próximamente hará la defensa de su tesis doctoral disertando sobre la poesía de Carlos Martínez Rivas. Ha sido docente universitaria desde 2003 (...). En 2007, Yaoska Auxiliadora casó, para sí, con “s” y con “z” al californiano Rian Rathwick. Ha hecho un postgrado que la llevó de mujer a madre. Su diploma es Emilia Yaoska Rathwick Tijerino, grande para su edad, blanca, ojos color miel, pelo color melcocha, graciosa, amigable y cariñosa como los Tijerino-Epinosa. Yaoska Auxiliadora empezó a escribir poesía cuando estaba en la escuela secundaria. Debutó como poeta a los 17 años. D. Luis Rocha, quien amén de la ironía y buen gusto tiene alma y corazón de poeta, seleccionó los primeros poemas de Yaoska y los publicó en el Nuevo Amanecer Cultural del Nuevo Diario. Después la poeta ha escrito casi diario. Tiene 13 años de continuar con este oficio de lectora y escritora en prosa y en verso. Sus vivencias familiares, nicaragüenses, europeas y norteamericanas más sus conocimientos académicos y sensibilidad artística han facilitado la fecunda producción literaria de la autora en referencia. Entre los nicaragüenses de la diáspora que residen en Estados Unidos, que han ejercido o realizan la docencia universitaria y publicado libros, se encuentran: Horacio Peña, Conny Palacios, José Luis Benítez, Nicasio Urbina, Guillermo Menocal y Yaoska Auxiliadora Tijerino de Rathwick. De todos, la más joven y con el baúl más grande repleto de papeles con poemas, cuentos y ensayos es Yaoska Auxiliadora: toda una realidad que crece por encima de la expectativa o promesa. (...) Apropósito de su libro: Treinta veces Isha, signica treinta veces mujer. El término isha está sacado del capítulo dos del texto hebreo del Genésis. El autor sagrado pone esta palabra en boca de Adán cuando reconoce a Eva y dice. “¡Esta si es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Se llamará varona porque del varón ha sido tomada” Gn.2,23. Isha significa tanto varona como mujer. Inteligentemente la autora se ha metido dentro del título en el que Yaoska, de treinta años, se autoproclama mujer. Felicito a la autora por este libro de 425 páginas y espero que las musas del Olimpo concedan el laurel para sus sienes, mientras los mortales de la tierra admiramos su talento y leemos con sumo agrado su poesía. Francisco Arellano Oviedo Leído en la presentación Treinta veces Isha Biblioteca del Banco Central de Nicaragua 9 de abril, 2010. En la presentación de TREINTA VECES ISHA.
Quiero agradecer, de antemano, el privilegio que mi amiga Yaoska muy noble y humildemente me concedió haciéndome partícipe en la selección de los poemas que conforman este libro. Muchas gracias Yaoska. Desde su nacimiento o quizá desde mucho más antes, la existencia de Yaoska ha estado ligada a las letras. Recuerdo que un día en 1980 cuando ella no tenía ni seis meses de edad, centenares de jóvenes llenamos la antigua ‘calle del comercio’ de Boaco, nos proponíamos, entonces, alfabetizar al campesino Nicaragüense. Ese día se nos celebró una misa, se nos dio la bendición, también se nos entregó un escapulario a cada uno de los alfabetizadores, yo recibí el mío de manos de Doña Piedad, mamá de Yaoska. Casi creo ver a Yaoska saltar de los brazos de la persona que la sostenía para irse con nosotros. Estoy seguro que si aquel día fuese hoy, Yaoska no dudaría un minuto y se iría con nosotros a alfabetizar al campesino Nicaragüense, porque Yaoska además de sensible es una mujer resuelta, con, determinación. De modo que, por poco, estuve presente en el nacimiento biológico de Yaoska. Tiempo después, cuando yo ya era amigo de Flavio, el Maestro Flavio, el inolvidable Flavio, de pronto, comenzaron a aparecer un grupo de jóvenes – en su mayoría, estudiantes de secundaria – orbitando en torno a Flavio, fue entonces que vimos aparecer entre y ante nosotros a Yaoska, con sus primeros poemas. En este nacimiento, su segundo nacimiento, el literario sí estuve presente. En aquel grupo que llamamos MACUTA – cuyos miembros hoy andan dispersos por el mundo, pero siendo todos ellos profesionales brillantes y, portadores del gusanito del arte – discutíamos y decíamos que los logros artísticos debían ser colectivos, otros decíamos que debían ser individuales, yo me apuntaba por esta última opción. Pero fue el tiempo el que se encargó de definir las cosas. La concretación de TREINTA VECES ISHA, es evidentemente un logro individual de Yaoska, pero todos los miembros del grupo nos vamos a sentir, estoy seguro, identificados con este triunfo. Yo, particularmente, no sólo me siento ligado a este logro de Yaoska, sino que me siento orgulloso, – el buen sentido de la palabra – es más, lo veo como un logro generacional. Así lo anota – o lo deja entrever – acertadamente el editor de este libro el Maestro FRANCISCO ARELLANO OVIEDO. Si yo intentara – y Yaoska me lo permitiera – definirla en términos de su poesía, diría que Yaoska es una poeta aérea no sólo porque ella viaja por el aire, en avión, sino porque su poesía tiene vuelo – aérea en el sentido poético de vasta, de opulente – Yaoska es una poeta lírica, pero la lírica de su poesía es equilibrada, por ecuánime, por novedosa. La poesía de Yaoska no pertenece del todo al territorio de la emoción, ni totalmente de la razón. Su poesía viaja, llega hasta nosotros a través de la línea que separa o une a esas dos zonas de la conciencia humana: la emoción y la razón. La poesía de Yaoska cumple con la razón suprema de toda verdadera poesía, es decir, tiene la virtud de producir gozo en sus lectores. La poesía de TREINTA VECES ISHA supera sus propios bordes, se sale de su cauce natural, intenta ser – sin proponérselo su autora – en el limo, en el trasfondo, en el sustrato del libro un homenaje a la tradición, al prestigio, a la cultura poética Nicaragüense. En este libro están reunidos los espíritus, la maestría de los verdaderos maestros de la poesía en Nicaragua: Darío, Coronel Urtecho, Pablo Antonio Cuadra, Joaquín Pasos, Carlos Martínez Rivas, Flavio Tijerino, y por su puesto, la Sra. Ana Ilce Gómez. Muchas gracias, Yaoska. Y que siga germinando en ti la gracia, la dicha de la poesía y la vida. Francisco Javier León MANAGUA 09/Abril/2010 Leído en la Biblioteca del Banco Central de Nicaragua. "El Abrigo de Abril"
Para Lola, Yaoska y Tatiana, mujeres que inspiran. No se confunde la liebre con el conejo, “La liebre de Marzo” nerviosa, asustadiza huye, el conejo neurótico de compromisos consulta el reloj al ritmo de su prisa, seres y cosas fijos en los registros del tiempo. Hurgando en el baúl de mi madre metí la mano hasta el fondo, traspasado el olor del encierro toqué una carta y la abrí, en el papel amarillento con la tinta desvaída leí una lista, un inventario de atuendos y enseres que mi madre repartía a la familia. Afuera el viento de La Mancha, “viento de los cojones” como dice Penélope en el film de Almodóvar, sopla airado. La región yerma alza molinos por centenares, puras aspas montadas en altas torres, antípodas de aquellos gordos achaparrados como abanicos de cuero y leño que vieron al Quijote atacar con ojos de gigante. En el panteón del pueblo la Penélope y sus amigas empañueladas arreglaban las tumbas cantando aires de zarzuela. La Lola y la Tatiana, damas precavidas de estos Lares visten gruesas blusas manga larga para el evento, es un reflejo condicionado salir así a sitios climatizados en extremo., regulados a la temperatura más baja, cines, auditorios, teatros siguen la regla y el cambio brusco del bochorno al frío intenso, debe amortiguarse. La sala estaba colmada, la boaqueñidad rotunda celebraba el ingreso de su poeta al Parnaso, la bella muchacha vestida de negros vuelos oía los panegíricos, bocanadas de incienso y copal, sin inmutarse, con toda la calma del mundo Yaoska leyó sus poemas dispuestos en la cuerda tensa que tiende entre reflexión y emoción mostrando su producto cotidiano elaborado en equilibrio con rigor y ternura, precisión y economía de medios, cualidades escasas en sus congéneres que tienden al desborde y la efusión. A la postre Madeleine cedía la palabra, un poeta de Macuto aludió a la poeta de altos vuelos por frecuentar aviones, viajes aéreos y expandir su intelecto, el poeta Incer enumeró los premios Rubén Darío ganados por Boaco versus la nulidad de Chinandega, el gordo Salmerón demandó a la audiencia deponer el miedo y no matar al niño so pena de convertirse en hijueputas, alguna pidió poetizar sobre problemas nacionales y algotro del calentamiento global, y aquí el cuento viene a cuento. En el vestíbulo apiñados en auténtico baño de vapor, calzoncillos, camisas, pantalones, brasieres, enaguas y calzones se empapaban, las mejillas perladas de tupidas gotas saladas estaban imbesables, las manos sudadas insaludables, las espaldas mojadas impalmeables, la Lola y la Tatiana se abanicaban con las manos batiendo los brazos enfundados en las blusas roja y negra., cuando la temperatura ambiente rebajó el tono de las voces y el vaho expelido por los cuerpos subía en el recinto encerrado en la cápsula de calor, salimos al aire de la noche, adentro quedó el libro “Treinta veces Isha: poesía reunida”, Isha, hembra o varona del hebreo antiguo, esperando a sus lectores. El viento necio y refrescante sopla, se retuerce en el vacío, gira en las copas arbóreas, rueda, se agita, patalea... asciende en espirales y sigue moviendo las aspas de los molinos de La Mancha, la Penélope y sus amigas terminaron de cantar “Las Leandras”. Anoté todo sobre mi madre, cerré el baúl y supe que la pobre nada sabía de geografía, del clima y las zonas tórridas, porque en su lista me dejó el abrigo de Abril para Managua. David Ocón Managua, Abril del 2010. Los regalos de la niña
Una niña recibió sus primeras palabras como regalos empacados en papel carmín y atados con lazos de diferentes colores. Ella se apresuraba a desenvolverlas para estudiar su contenido advirtiendo que cada una tenía su propia textura, su propio peso, olor y forma. Cada una al pronunciarla exhibía su propia música interna que a muy pocos se revela. Para muchos solo son palabras utilitarias, como la tijera, el cuchillo, el plato. Instrumentos de comunicación para lo cotidiano, con muy pocas posibiliddes de trascender. Ella las concebía como mensajeras, como amigas y confidentes. Una a una las fue juntando como quien enlaza eslabones en una cadena. Con asombro descubrió que aunque cada una traía su propio mensaje, combinándolas de cierta manera producían emociones, evocaban recuerdos y sensaciones. Verdaderas cuerdas musicales de un instrumento etéreo. Su música interna sonaba diferente y la melodia que producían era agradable. Descubrió que cada palabra tenía una historia que contar; que habían palabras viejas que habían recorrido el mundo muchas veces y otras nuevas que apenas tenían claro su propio significado. Las fué atesorando y catalogando de acuerdo a su música interior. Su gusto por las palabras fue creciendo y su habilidad para usarlas fue apuntalada por su cercanía a maestros que hacía ya mucho tiempo también habían recibido sus regalos. Esta niña encontró su propio vuelo y a su partida se convirtió en mujer y madre. Cuando vino Emilia, su pequeña hija, a darnos alegría y esperanza, sabíamos que también en sus entrañas se gestaba desde hacía mucho más tiempo otro regalo con vida propia. Y es que su creación literaria recopilada en Treinta veces Isha, es su segundo parto. En esta obra nos brinda una pequeña ventana a su interior para ayudarnos a comprender un poco mejor su increíble complejidad y habilidad de mujer creadora. Recibimos pues hoy día esta obra que sin duda es solo un pequeño fragmento de lo mucho que ella ha creado y que a su tiempo nos ha de brindar. ¡Muchas Felicidades! Edmundo Tünnermann, Arquitecto Gaithersburg, Maryland Abril 9, 2010 |
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